miércoles, 3 de abril de 2013

Metronidazol (Flagyl), uso contra "Punto Blanco"



Metronidazol (Flagyl), uso contra "Punto Blanco"
Voy a intentar explicar la desvinculación del uso de metronidazol (Flagyl) y su relación con la curación de ICH o punto Blanco.

Cuando aparece ICH, lo hace de forma masiva. Es decir, Todos y Absolutamente todos los peces del acuario “amanecen” con puntitos.
Cuando aparece ICH, lo hacen infectando de forma masiva, Es decir. No un puntito ni diez, sino como si los peces estuvieran "nevados".
La piel del pez enquistan esos parásitos cuando detecta que se están alimentando y creciendo y es lo que forma esos puntos blancos.
Antes pueden estar presentes pero de forma Asintomática y no se manifiestan.
Los puntos son tán pequeños que casi no se aprecian. 
Se le denominan Puntos Blancos pero en mi opinión no son blancos sino más bién pálidos e incluso incoloros en su fase inicial.

Analizo el parásito.
Repasaré primeramente la Taxonomía del ICH o Punto Blanco (Omito el nombre porque tendria que consultar apuntes). Pero se me entiende.
Los Protozoos entre los que nos interesan se dividen entre otros en ciliados, entre los que se encuentran los Holótricos que son los que específicamente (Y solo ellos) producen el ICH o Punto Blanco. No particularmente sino cuando la piel del pez reacciona ante la etapa de alimentación y crecimiento a estado adulto del mismo.
La clasificación Taxonómica se realiza conforme a especies de una misma familia han ido evolucionando, de tal forma que:

Protozoos:

............. Flagelados.
............................ Fitoflagelados
............................ Zooflagelados (Hexamitas).

............ Ciliados
....................... Holótricos (ICH)

............ Amebas
........... Formadores de Esporas.

Analizando en primer lugar el Metronidazol (Principio activo del Flagyl), desde el punto anti-parasitario descubrimos que:

Es eficaz contra Lambliasis (Protozoo Flagelado que vive en el Intestino), 
y de ahí su eficacia para el tratamiento de Hexamitas (Otro Protozoo Flagelado), 
Tamibén es eficaz contra Spironucleus (Otro Protozoo Flagelado).
Trichomonas (Otro Protozoo Flagelado).
Contra Amebiasis intestinal y hepática provocada por Entamoeba histolytica, (Parásito que si bien es protozoo nada tiene que ver con flagelados, (Familia Protozoo-ameba) Por otra parte solo el hombre es hospedador de este parásito, por lo tanto descartado de pleno como afección a los peces.

El Metronidazol (En cuestión antiparasitaria) es el único medicamento específico que existe en el mercado y de aplicación efectiva para peces (Tema que se trata aquí), contra Protozoos Flagelados. Y lo hace de una forma específica y concreta contra ellos. Como he indicado en el apartado anterior.
Su extensión a cargar contra la Entamoeba posiblemente se deba a que interfiere con el ADN de su núcleo que contiene lo que se denomina “cromatina”, compuesta de ADN. (No específico como se le conoce genéricamente por su composición y forma) pero si lo que se conoce como cromosoma eucariótico.

Centrándonos en el parásito de ICH tenemos:
El ICH es un Protozoo, (Misma Familia original) pero ha evolucionado a Ciliado y a su vez a Holótricos. Doble Evolución.
El Metronidazol al ser específico y concreto contra Protozoos Flagelados nada tiene que ver ni que hacer contra Protozoos Ciliados. (A poco que nos adentremos a investigar veremos que son diferentes unos de otros, máxime los Holótricos, por la evolución “doble” que han sufrido. De ahí la posterior clasificación Taxonómica que he venido diciendo.

Pero el uso del Metronidazol tiene una función y característica que algunos desconocen. Su poder antibacteriano. Y vamos a analizar este aspecto.
Carga contra las siguientes bacterias anaerobias: 
Clostridium (Bacilos gran positivo).
Streptococos (Gram positiva)
Fusobacterias (Gram Negativo filamentosas en su aspecto) 
Eubacterias como las cianobacterias o lo que conocemos como algas verdes del acuario.
Bacteroides (Gram Negativo en forma de bacilos).

Todas las citadas son anaerobias, no necesitan aire y en mí opinión las que mas afectan a los peces, por no decir casi siempre las que ... afectan a los peces.

Entre escama y escama es frecuente encontrar pequeñas infecciones que se manifiestan en forma de puntos blancos.
Éstos puntos suelen derivar con el tiempo en irregular forma diferente presentación y amplitud.
Si no se trata o mejora sobretodo el ambiente en el que se encuentra el pez, ese tipo de bacterias “hacen de las suyas” y siguen su proceso de infección. Aparecen por tanto más puntitos. En ambientes favorable en cuestión de horas.
En éste caso tratamos con Metro ... creyendo que hemos identificado como ICH el padecimiento que se presenta.
El tema se soluciona.
En realidad y en mí opinión es que hemos terminado con las bacterias que producían esas infecciones, (Por la acción antibacteriana del Metronidazol) pero no con el supuesto parásito de ICH. Desaparecen los puntos y consideramos curada la afección por parásitos pero no es eso lo que ha ocurrido.
La confusión viene determinada por la equivocación que tenemos al identificar los síntomas, los cuales automáticamente referenciamos con el ICH y descartamos pequeñas infecciones en formas de “espinillas” o puntos blancos.

De ésta forma como se explicaría, que mismo ICH en algunos causa surta efecto el tratamiento con Metro ... y en otros sea totalmente inútil... ¿?.
Resulta frecuente desesperarnos cuando usamos Metro y lo que consideramos ICH que no desaparece nunca y cuyo poder antibacteriano no abarca las bacterias que producen la afección.

El parásito de ICH se alimenta y se hace adulto a nivel de capas intermedias de la piel, apenas es apreciable por el ojo en ésta etapa y a menos de una atención cuidadosa, incluso cuando por mecanismo de acción de la piel del pez tiende a enquistarlo formando puntitos. 
Sólo sale cuando se hace adulto para caer en el acuario y reproducirse. Por lo tanto no forma esos puntos blancos sobre la piel ya que este estado se produce como comento a niveles bajos de la piel.
El echo de que unos puntos presenten abultamientos que sobresalen del pez supone no aceptación como ICH y sí como las espinillas que comento.

Otra cuestión que se desconoce de éste parásito es que en su fase de infección al pez, (Teronte), además de la capacidad de nadar que todos conocemos tiene un comportamiento denominado fototáctico positivo. Es decir va a la luz en un proceso que se denomina fototaxis. 
Cada uno que saque sus conclusiones.

Por cierto: El metronidazol ataca como he comentado a bacterias anaeróbias (Sin oxígeno) y por lo tanto no cargará nunca contra bacterias nitrificantes, al ser éstas de tipo aeróbios. (Necesitan oxígeno), Completamente distintas. Aunque se traten del mismo gram. y al tratarse de una clasificación bacteriana superior (Aeróbias y Anaerobias) que siempre influye sobre la inferior, (Gram positivo/Gram Negativo), a modo de escala. 

Cuando creemos que tenemos ICH lo primero que se hace o se aconseja es subir la temperatura y en realidad eso es lo que soluciona el problema. No el uso de Metronidazol que hayamos añadido al mismo tiempo.

Artículo Original Insertado por Primera vez en http://www.aquaforum.es
By: Fran Navygar.

jueves, 28 de marzo de 2013

El Pez Que Nunca Debiste Comprar


El Pez Que Nunca Debiste Comprar

Por: Mauro Herrera

Hace unos días, Omar Ríos, un mexicano aficionado a los cíclidos, me proponía en unos correos electrónicos en los que estábamos intercambiando opiniones, iniciar una campaña para concientizar a los aficionados sobre la necesidad de pensarlo muy bien antes de comprar un pez que luego no puedan mantener. La razón de su propuesta había sido la adquisición de una Tilapia buttikoferi sin tener conocimiento del tamaño que alcanza esa especie. En cierto sentido, adquirí un compromiso con él de escribir este artículo y confío en que lo lea al menos una persona con poca experiencia y sirva para salvar un pez. Uno solo sería suficiente.

Todos hemos sido principiantes en esto de la acuariofilia y todos nos hemos equivocado muchas veces. De hecho, de los errores se aprende y quizá sea muchas veces necesario experimentar por nosotros mismos las cosas para no volver a cometer los mismos fallos. Sin embargo, hay errores que no deberíamos cometer nunca, que son aquellos que hubieran podido ser evitados con poco esfuerzo. Simplemente, con informarnos mínimamente acerca de los peces, su hábitat, el agua que necesitan y su compatibilidad. Todo ello a grandes rasgos, sin excesivos tecnicismos y sin necesidad de tener una biblioteca de 100 volúmenes sobre acuariofilia.

Es evidente que a cualquier novato no se le ocurriría poner una piraña con un tetra neón en el mismo acuario. La cultura popular ya se encarga de darle al nombre de “piraña” un contenido que a veces hasta es exagerado frente a la realidad, pero no sería el primer caso de aficionado que pone en el mismo acuario a un oscar con un grupito de neones cardenales o que mete ilusionado su nuevo ejemplar de arowana juvenil en su acuario de 40 litros. En ambos casos el final suele ser el mismo: la muerte de uno o varios peces. Pues bien, creo que no hace falta demasiado para saber que ese tipo de cosas no se deben hacer. Solo tener el mínimo de responsabilidad necesario para mantener un ser vivo cualquiera, que consiste en informarse antes acerca de sus necesidades básicas actuales y futuras: alimentación, entorno necesario, compatibilidad con la propia especie (intraespecífica) y con otras especies (interespecífica), tamaño que alcanza el animal y espacio que necesitará para vivir.

A continuación, voy a enumerar una serie de especies o grupos de peces que se encuentran habitualmente en los comercios y que por ser demasiado grandes, agresivas o por incompatibilidades de cualquier tipo solo deberían ser adquiridos por aquellos aficionados que saben exactamente lo que están haciendo. Evidentemente, hay muchas más especies que deberían evitarse y este artículo sería interminable, pero me voy a limitar a especies muy habituales en los comercios y que, en muchas ocasiones, son adquiridos por aficionados sin experiencia que luego tienen un serio problema con ellos.

ESTURIONES: La especie más común es Acipenser ruthenus. Es un pez de agua fría y que suele atraer por su forma primitiva y su aspecto similar a los tiburones. En general son bastante inofensivos y pacíficos, pero alcanzan un metro de longitud. Esto último debería bastar por si solo para que lo evitáramos en acuarios de tamaño normal, pero además hay que tener en cuenta que comerá a sus acompañantes pequeños en el acuario. Con 8 o 10 cm., como se encuentran muchas veces en los comercios, son peces atractivos e interesantes pero luego resulta difícil mantenerlos.




RAYAS DE AGUA DULCE: Las que se encuentran habitualmente pertenecen al género Potamotrygon y, aparte de ser bastante delicados, son pacíficos y muy atractivos de aspecto. Sin embargo, por un lado el tamaño que alcanzan (suelen superar los 70 cm. Y algunas especies el metro de longitud), por otro la dificultad de compatibilizarlos con otras especies y, por último, su espino con garfios en la cola, que puede causar desagradables heridas si no se tiene cuidado en su manejo, los hacen poco aconsejables para aficionados que no cuenten con suficiente experiencia y acuarios adecuados para ellos.




PIRAÑAS: Las verdaderas pirañas que se encuentran en comercios pertenecen al género Serrasalmus. No hace falta decir mucho sobre ellas. Son peces carnívoros sobre los que hay mitos bastante extendidos (y muchas veces muy exagerados) por lo que la gente que las compra muchas veces sabe lo que hace. Su tamaño, sin embargo, a veces no es tenido en cuenta ya que alcanzan entre 25 y 40 cm., según la especie concreta. Tampoco se suele tener en cuenta que son carácidos (como los tetras) y son peces de cardumen, que necesitan un número mínimo de ejemplares de su especie para convivir. Eso sí, el día que se “cansan” de convivir parten en dos al vecino con el que habían compartido acuario durante meses sin ningún problema. Es evidente que resulta difícil mantenerles en acuarios de pequeño tamaño, casi es imposible encontrarles un compañero adecuado de acuario y, aunque son peces tímidos y huidizos, si se sienten atacados pueden llegar a morder a su cuidador.

PACU: Se venden muchas veces como pirañas y realmente son peces cercanos, pero cuando el ilusionado comprador los lleva a su casa se lleva la sorpresa de que prácticamente desprecian la carne y comen vegetales… incluidas todas las plantas del acuario. Los que se encuentran en comercios suelen pertenecer al género Colossoma y, después de la sorpresa sobre su alimentación que desencanta a muchos compradores, viene el susto con su tamaño adulto, que puede superar los 40 cm. Además, esta especie se vuelve tímida y nerviosa en acuarios de pequeño tamaño, por lo que no deberían mantenerse en acuarios de menos de 500 litros.

OTROS CARACIDOS: Hay otros carácidos americanos menos conocidos que pirañas o pacús pero que también son peces de gran tamaño o comportamientos especiales como el carácido de cola rosada (Chalceus macrolepidotus), depredador de cardumen que alcanza los 25 cm., el dorado (Salminus maxillosus) que alcanza hasta 120 cm. de tamaño, o el carácido tigre (Hoplias malabaricus) que llega a los 50 cm. y es un depredador mucho más peligroso que las pirañas.







TIBURON BALA: ¿Por qué nos atraerá tanto todo lo que suene a tiburón?. La verdad es que este ciprínido plateado resulta realmente espectacular. El Balantiocheilus melanopterus suele encontrarse en las tiendas con poco tamaño. Ejemplares de 6 cm. lucen muy bien en un acuario pequeño. Sin embargo, de pequeños son peces de cardumen, pero al crecer se vuelven más autónomos. Un ejemplar aislado que alcance 15 cm. en un acuario con compañeros menores puede convertirse en depredador y acabar con todos sus compañeros. Son peces muy nadadores, por lo que requieren acuarios largos. Muy largos, diría yo, ya que pueden llegar a medir 35 cm. Necesitan, por tanto, acuarios grandes y largos donde mantener un grupo de la especie, evitando compañeros de pequeño tamaño y bien tapado, porque son grandes saltadores. La dura realidad es que viven en muchas ocasiones en acuarios de 60 litros acompañados de neones.



PLECO: Habrá muchos que se sorprendan de encontrar a los comunes plecos entre todos estos peces. Sin embargo, no puedo evitar nombrarle aquí. Lo primero es aclarar que bajo el nombre de pleco hay múltiples especies de siluros con boca de ventosa y no me refiero a todos ellos sino solo a las especies más comunes que se venden bajo ese nombre (Hypostomus spp. -plecos comunes- y Pterygoplichthys spp. -plecos de velo-). Todas ellas superan los 35 o 40 cm. de adultos. Los plecos de velo incluso pueden superar los 50 cm. Pese a lo comunes que son en todos los acuarios, su tamaño los hace inadecuados para volúmenes de menos de 500 litros. Es cierto que se suelen comprar pequeños y que tardan en crecer, pero el problema es qué hacer con un pez de 40 cm. cuando ya no se tiene sitio físico para él. Desgraciadamente es difícil encontrar un aficionado que lo quiera y las tiendas los evitan porque con esos tamaños no es fácil que tengan buena salida. Lamentablemente, muchos acaban muertos y otros malviven en acuarios demasiado pequeños para ellos. Para acuarios pequeños hay limpiadores de algas mucho más pequeños y más recomendables. En mi opinión, algunos también mucho más bonitos. La mayoría de las especies de Ancistrus superan difícilmente los 12 cm. (aunque hay excepciones de especies mayores) y hacen la misma labor de limpieza. También los Otocinclus realizan labores de limpieza con tamaños aún menores. 

PANGASIUS: La especie de Pangasio que se encuentra con más frecuencia se suele identificar con el nombre Pangasius sutchi, sin embargo aparentemente ese nombre de especie no es correcto. Probablemente el nombre científico del pangasio que más aparece en las tiendas es Pangasius hypophthalmus, pero no resulta fácil saberlo con seguridad porque hay cierto lío con las denominaciones en este género. Lo que es seguro es que es otro pez con aspecto de tiburón y eso también lo ha convertido en un habitual de acuarios pequeños cuando es capaz de alcanzar un metro de largo en la naturaleza. En todo caso, el resto de especies de Pangasius conocidas también son de gran tamaño, por lo que es recomendable que se tenga en cuenta que necesitan grandes acuarios. Son tímidos y asustadizos y no les gusta demasiado la luz excesiva. No pueden convivir con peces excesivamente agresivos pero hay que tener en cuenta que a partir de cierto tamaño es difícil que no consideren comida a cualquier compañero de acuario de tamaño suficientemente pequeño.









PEZ GATO DE COLA ROJA: El Phractocephalus hemioliopterus se conoce también bajo el nombre común de pez torre en algunos países. Se trata de un siluro de gran tamaño (puede alcanzar los 60 cm.) y es un depredador piscívoro nato, así que solo se puede asociar con cíclidos u otros siluros de tamaño similar. No toleran a otros ejemplares de su misma especie en el mismo acuario.




OTROS PECES GATO: Hay muchos otros peces gato de gran tamaño o con requerimientos especiales que se encuentran con cierta frecuencia en los comercios. El Sorubim lima, por ejemplo, que no solo alcanza los 60 cm. sino que es depredador y no es fácil que se adapte a comer otra cosa que no sean peces vivos. Otro ejemplo parecido es el Hemisorubim platyrhynchos o pimelodus espátula que alcanza los 35 cm. y comerá peces vivos. También el Pseudoplatystoma fasciatum, que alcanza hasta un metro de largo, Oxydoras kneri que llega a 70 cm. o Paulicea luetkeni, que alcanza ¡¡¡los dos metros de largo y los 100 kilos de peso!!!. Todos ellos son voraces depredadores.


BESUCON: El Helostoma temminckii o gurami besucón es una especie muy común en las tiendas y los acuarios de aficionados. Acuarios algunas veces demasiado pequeños teniendo en cuenta que puede llegar a alcanzar los 30 cm., si es que sobrevive, cosa que ocurre pocas veces ya que en acuario comunitario la alimentación habitual no les es suficiente y mueren de hambre porque, pese a ser omnívoros, necesitan de una cantidad de aporte vegetal (lechuga, espinacas, guisantes…) muy elevada. No es que este pez sea una mala elección, pero sí que hay que tener en cuenta que acuarios de menos de 100 litros no son apropiados y que habrá que cuidar su alimentación.



GURAMI GIGANTE: Aunque su propio nombre común ya nos da idea de que el Osphronemus gorami es un habitante poco apropiado de acuarios de pequeño tamaño, muy poca gente imagina al verlo en la tienda que alcanzará los 70 cm. de longitud y que comerá todos los peces más pequeños que pueda engullir. Tiene además el problema de que cuando son juveniles se confunden fácilmente con el gurami chocolate (Sphaerichthys osphromenoides) especie mucho más pequeña que solo alcanza los 5 cm. de longitud.



CÍCLIDOS: Salvo algunas excepciones, los cíclidos no son una buena elección para un aficionado inexperto que quiera incluir algún pez más en su acuario comunitario, sobre todo si este es pequeño. Desde luego, los cíclidos africanos de los grandes lagos (especies de Pseudotropheus, Metriaclima, Melanochromis, Labidochromis, Labeotropheus, Tropheus, Cyrtocara, Lamprologus, Neolamprologus, Cyphotilapia…), la mayoría de los africanos fluviales conocidos como cíclidos joya (especies de Hemichromis), las especies de Tilapia o especies de Nanochromis y la mayoría de los centroamericanos (antiguos Cichlasoma) deben descartarse. También muchos sudamericanos de cierto tamaño como especies de Aequidens, Hypselecara, Crenicichla, Cichla, Geophagus… y, por supuesto, los comunes óscar (Astronotus ocellatus). En algunos casos el motivo será el excesivo tamaño que alcanzan, pero en general y como motivo mucho más importante es su territorialidad y agresividad, sobre todo en el momento de la reproducción. Por otra parte algunos de ellos tienen requisitos especiales en cuanto a su alimentación (carnívoros, piscívoros, vegetarianos…) y otros requerimientos especiales de agua (dura y alcalina o blanda y ácida) lo que los hace difíciles de compatibilizar en acuarios con otras especies. Además muchos de ellos se caracterizan por redecorar el acuario moviendo la grava, desenterrando las plantas y mordisqueándolas por lo que la recomendación general es abstenerse de comprarlos salvo que se tenga muy claro su destino y este no sea un acuario comunitario normal (sí podría ser, en muchos casos, un acuario comunitario para cíclidos). Por nombrar dos especies de lo más común con las que habitualmente se suceden los intentos de adaptarlos a acuarios comunitarios a los que he hecho referencia diré que los bocas de fuego (Thorichthys meeki) y los convictos (Archocentrus nigrofasciatus) seguramente ocupan el primer lugar de ventas. Tampoco conviene olvidar que los populares escalares o peces ángel (Pterophyllum scalare) y los discos (especies de Symphysodon) son cíclidos y que pese a su carácter pacífico y relativamente tranquilo no hay que olvidar que tienen un elevado sentido de la territorialidad (sobre todo frente a congéneres) y que llegan a un tamaño que puede superar los 15 cm. por lo que no es recomendable su mantenimiento en acuarios demasiado pequeños (los escalares en más de 60 litros y los discos en más de 100). Además, hay que tener en cuenta que los escalares adultos pueden depredar sobre especies pequeñas, como neones, por ejemplo. Las excepciones a todo lo anterior, además de los escalares y los discos, que son cíclidos que se pueden mantener en acuario comunitario con las restricciones antes expuestas, son los cíclidos enanos sudamericanos (especies de los géneros Apistogramma, Crenicara, Dicrossus, Microgeophagus…) y algún cíclido fluvial africano como los Pelvicachromis pulcher. Todos ellos podrán formar parte de un acuario comunitario normal, incluso a veces de reducido tamaño, pero habrá que tener en cuenta su territorialidad y el aumento de agresividad en la época reproductiva de forma que garanticemos el espacio suficiente para nuestros cíclidos y el resto de las especies que conviven con ellos. También hay que tener en cuenta que la agresividad territorial aumente con especies parecidas, es decir que si ponemos dos parejas de Apistogramma en el mismo acuario su agresividad y territorialidad será mucho mayor entre ellos que contra unos neones, o cualquier otro pez que no se parezca a los cíclidos.


MONODÁCTILOS, ESCATÓFAGOS Y ARQUEROS: Se encuentran estas tres especies con cierta frecuencia en los comercios. Las tres alcanzan tamaños de cierta importancia ya que los monos (Monodactylus argenteus) y los arqueros (Toxotes jaculatrix – antes Toxotes jaculator) alcanzan los 25 cm. y los escatófagos (Scatofagus Argus) los 30 cm. Las tres especies son de agua salobre y deben ser mantenidas en agua de esas características por lo que no son adecuadas para un acuario comunitario normal. Los monos y los escatófagos son omnívoros y ambas especies necesitan un aporte importante de comida vegetal. Los primeros, además, pueden comer peces pequeños. La alimentación de los arqueros es más complicada todavía ya que necesitan comer alimento vivo, preferiblemente insectos.

FANTASMA NEGRO Y OTROS PECES CUCHILLO: Los Apteronotus albifrons (fantasma negro) están muy de moda últimamente y se suelen ver con frecuencia en comercios. Su color negro con un par de franjas blancas en el final del cuerpo y, sobre todo, su forma típica de los peces cuchillo los hace muy atractivos. El problema es que este es un pez completamente inadecuado para su mantenimiento en un acuario normal. Alcanza los 50 cm. de tamaño y salvo en instalaciones de exposición y zoológicos no debería ser mantenido. Son muy insociables entre ellos, por lo que conviene mantener un solo ejemplar de la especie. Además de la especie anterior, de origen sudamericano, hay otros peces cuchillo que aparecen en los comercios con frecuencia. El pez cuchillo africano (Xenomystus nigri) alcanza los 30 cm. y tiene la complicación añadida de que cuando son juveniles son peces de cardumen y sin embargo los adultos son solitarios por lo que puede plantearse un problema serio en acuario cuando un grupo de juveniles llega a la edad adulta. Los peces cuchillo asiático (especies de los géneros Notopterus y Chitala) se suelen encontrar esporádicamente en los comercios y también alcanzan tamaños importantes (por ejemplo, 35 cm. el Notopterus notopterus y hasta un metro Chitala ornata). Además son insociables, mordedores y depredan sobre otros peces por lo que se recomiendan acuarios específicos.


La curiosísima forma corporal de este pez es la que lo hace tan atractivo. Su tamaño (alcanza los 23 cm.), su territorialidad y poca sociabilidad con peces de su misma especie y el hecho de que es un pez algo delicado y requiere fondos de arena muy fina son los problemas que tiene esta especie (Gnathonemus petersii). Por lo demás, es un pez pacífico frente a otras especies.


AROWANAS O ARAHUANAS: Las arowanas nos atraen por su raro aspecto y forma primitiva. Se venden ejemplares de poco menos de 10 cm. y hay que saber que el tamaño adulto que alcanzan prácticamente todas las especies es de un metro de largo, por lo cual solo son recomendables para acuarios públicos o zoológicos. Además son depredadores piscívoros y muestran gran agresividad frente a otros ejemplares de su propia especie. Lo dicho vale tanto para las especies sudamericanas pertenecientes al género Osteoglossum como para las especies asiáticas del género Scleropages.






ARAPAIMA: Aunque realmente yo nunca lo he visto a la venta en tiendas, lo cual se explica porque es una especie protegida y está prohibida su importación, es el pez más grande de agua dulce (hasta tres metros de tamaño) por lo que Arapaima gigas merece un lugar en esta lista. Aparte de su tamaño es un depredador solitario y muy agresivo en la época de reproducción y come alimento vivo.


PEZ MARIPOSA: El Pantodon buchholzi no plantea demasiados problemas por su tamaño, ya que solo alcanza los 10 cm. es un pez raro por sus grandes aletas su forma de nadar y su hábitat en la superficie del agua. Es un pez bastante insociable, sobre todo con otros peces de superficie. Peces que vivan en las zonas medias o bajas del acuario normalmente son tolerados, aunque los peces pequeños serán comidos ya que es un depredador piscívoro.

PECES GLOBO: Los peces globo del género Tetraodon llaman nuestra atención en los comercios por su forma, sus colores y, sobre todo, su curiosa forma de nadar. La mayoría de las especies son de agua salobre, aunque hay excepciones. Las especies de agua salobre pueden soportar aguas dulces, aunque son más propensas a contraer enfermedades y no se reproducen. Su tamaño es muy variable según la especie en concreto. Hay especies que no superan los 6 cm. y otras verdaderamente gigantes como el Tetraodon mbu, que alcanza los 75 cm., por lo tanto es importante saber exactamente qué especie se está comprando. En todo caso, lo más importante es que son especies fundamentalmente insociables, activas y mordedoras tanto frente a congéneres como con otras especies. En muchos casos comen también peces y su alimentación puede complicarse porque algunos ejemplares solo aceptan alimento vivo. Por todo ello, se recomienda muchas veces el mantenimiento en un acuario de especie. 
Es seguro que hay otras muchas especies que podrían estar en este artículo. Como dije al principio, he intentado limitarme a especies que se encuentran con cierta frecuencia en las tiendas.

No puedo terminar sin repetir la idea principal que inspiró este artículo: No compres un pez que no conozcas, que no vayas a poder mantener en el futuro, que pueda ser incompatible con el resto de peces de tu acuario… Infórmate primero y asegúrate de lo que haces antes de comprar una especie concreta. Piensa que es un ser vivo que va a depender de ti y de los cuidados que puedas darle en el futuro.



Fotografias:

http://www.fishbase.org/summary/speciessummary.php?id=14154

http://www.pantanalms.tur.br/peixes_pantanal2.htm

http://www.salmlernetz.de/Bryconinae/Chalceus-Dateien/macrolepidotus.html

http://www.wildasia.net/main.cfm?page=photo&photoID=226
http://www.wildasia.net/main.cfm?page=photo&photoID=223

lunes, 25 de marzo de 2013

Atlas Peces de Agua Dulce. Parte # 01

Atlas Peces de Agua Dulce. Parte # 01






Próximamente la segunda parte. 
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viernes, 22 de marzo de 2013

Papilla Para Medicar Los Peces


 Papilla Para Medicar Los Peces
 por Nandi

Desde que compré los altispinosas y las hembras de fire red noté como todos no crecían igual. A pesar de estar activos y comer bien, unos engordaban más que otros, y en algunos he apreciado heces transparentes, por lo que veo que venían con parásitos intestinales. Para eliminarlos voy a aprovechar que quería hacer papilla para alimentarlos y medicaré una poca con Metronidazol.

He utilizado una receta similar a la que usaba cuando los discos, adaptándome a lo que he encontrado y alguna cosa se me ha olvidado. Lleva:
- Hígado de ternera (quería usar corazón, pero a no ser que lo encargues no lo suelen tener en las carnicerías, para la siguiente)
- Mejillones y gambas frescos (se me olvidó usar calamar y rosada, que otras veces si he añadido, y quiero usar atún)
- Espinacas
- Zanahoria
- Yemas de huevo
- Ajo
- Gelatina para aglutinar (la siguiente vez usaré agar-agar)
- Plátano (además de aglutinar también la papilla tiene mucho potasio)
- Guisantes

Cocemos las gambas y los mejillones. Pelamos las gambas y a los mejillones le quitamos la cáscara y las cejas y partes duras. Picamos el hígado, y cocemos un poco para ablandar las zanahorias y las espinacas para deshacer la celulosa, quitándole lo blanco y las partes duras. Cocemos los huevos y quitamos la clara. Los guisantes van al natural, con los plátanos pelados y la gelatina (en polvo en este caso) la diluimos en un vaso de agua.
Lo picamos todo en la batidora, en dos veces en mi caso ya que no cabía todo. Y a una parte le añadimos un poco de Metronidazol (cortesía de mi amigo Fran ). He buscado la posología y en papilla indican 1 gramo por cada 100 gramos de papilla. He apartado 200 gramos, así que añadimos dos gramos de metronidazol y mezclamos bien. Lo echamos en unos tappers de plástico para que lo podamos desmoldar bien luego y al congelador.
Una vez congelado lo podemos desmoldar facilmente y lo cortamos con un cuchillo en porciones pequeñas. El tamaño de las mismas dependerá de la población de nuestro acuario.



 Guardamos las porciones en tappers o bolsas cerradas y al congelador, marcando cual es la papilla medicada. Yo he usado unos cacharros de comida china jejeje, que vienen de lujo para esto.

Cuando vayamos a alimentar sacamos una de estas porciones y la cortamos en pequeños trozos, dejando que se descongelen un poco. Y al acuario.
Yo la preparé ayer, y por la noche ya le eché papilla a ver como la aceptaban. Les dí de la que no tiene medicamento a ver como entraban, para cuando la aceptaran bien darle la otra. A veces cuando les damos un alimento nuevo cuesta que los peces entren a comer. Lo mejor para eso entonces es un día de ayuno.
Pero como me imaginé no hizo falta. La devoran literalmente. Así que esta mañana ya han comido papilla medicada. Les voy a dar tres veces al día durante tres días, descanso de 5 días y luego otros tres días más.

domingo, 17 de marzo de 2013

Enfermedades de los Peces de Acuario la Inanición


Enfermedades de los peces de acuario la inanición Como el título lo indica, la inanición es una enfermedad muy común en el acuarismo. Aunque muy pocas veces detectada por los acuaristas, es una de las principales causas de muerte de los peces de acuario. ¿Qué es la inanición? La inanición no es más que la abstención de los peces o seres vivos por comer (no comen). Es una enfermedad difícil de detectar, porque lamentablemente muy pocos de los acuaristas tiene o se toman el tiempo para mirar si cada uno de los peces está comiendo o ingiriendo alimentos de la mejor forma y en la cantidad necesaria. Lo comento no como crítica, sino como para que cada una de las personas que mantienen o que tomaron la responsabilidad de mantener un acuario lo hagan de la mejor manera y adopten las prevenciones necesarias para su buen cuidado . Deberemos tomar en cuenta que un pez con inanición será un pez enfermo y apático que estará propenso a padecer los diferentes agentes patógenos que se encuentren en el acuario, ya sean enfermedades u hongos. Lamentablemente es una enfermedad difícil de detectar, porque la gran mayoría de los peces que la padecen no presentan un cuadro por el cual uno pueda identificar la enfermedad,
Como se mencionó anteriormente, una de las formas de detectarla es chequeando la hora de alimentación de los peces. ¿Por qué los peces desarrollan esta enfermedad? Los causantes o las causas que provocan esta enfermedad son muchas veces factores del mismo ambiente, como por ejemplo el estrés causado por algún molesto compañero de acuario. Me explico con los siguientes ejemplos:
Si mantenernos un acuario de escalares o cualquier otro pez de grandes dimensiones e integramos un pez algo más pequeño, el pequeño pez nuevo rápidamente se cohibirá y se esconderá entre el follaje de las plantas y muy rara vez lo podremos ver si corremos con suerte, ya que muchas veces se esconden y nunca más lo volvemos a ver. La misma regla se da cuando hay peces un poco pendencieros que atemorizan a los demás compañeros de acuario. Será casi la misma reacción, pero dependiendo la especie los cuadros que presenten serán diferentes, ya que todos los peces tienen diferente personalidad, tomando personalidad como las diferentes maneras que tiene cada especie para afrontar las cosas y sus problemas de convivencia en el acuario, al igual cuando los peces luchan por una jerarquía o cuando simplemente mantenemos conviviendo especies de nados rápidos compartiendo acuario con peces de nados más lentos u placenteros, ya que los peces de nado rápido estresarán a los de nado lento y no sólo eso: los de nado rápido tendrán más posibilidades de alimentarse, ya que son o serán más activos a la hora de ir por su alimento, dejando muchas veces a los demás compañeros sin alimento, causa que dejará en los peces que no se alimentan un alto grado de desnutrición o comúnmente llamado inanición. Otra causa muy común puede ser que el pez presente problemas internos o en su sistema digestivo, como por ejemplo de una enfermedad muy común y que se puede mencionar como un cuadro de esta amplia enfermedad “es la hidropesía”, que no es más que un problema en la vejiga natatoria del pez y que, por ende, afecta a los órganos internos, como el sistema digestivo, haciendo que el pez no se alimente; y la última y no menos importante es que les estemos administrando a los peces de acuario una mala dieta en la suministración de alimentos (efecto que se dará por una mala práctica en la mantención de los peces por parte de nosotros . Se recomienda averiguar cuáles serán o cuáles son las necesidades básicas de la alimentación de cada especie, ya que cada especie tiene una dieta o una alimentación balanceada y distinta y no podemos alimentar a todos los peces con la misma clase de alimento), sin olvidar que un pez al que siempre se le suministre la misma clase de alimentación o el mismo alimento se cansará de comer siempre lo mismo y empezará a presentar un cuadro de apatía que muy seguramente terminará en inanición. Se recomienda tener una dieta variada para así evitar que el pez canse sus papilas degustativas y deje de alimentarse, además de estarle proveyendo de una mejor nutrición. ¿Qué hacer en caso de que algún pez presente síntomas de desnutrición o inanición? Lo mejor, como en cualquier otra enfermedad, es sacar al pez enfermo y llevarlo a un acuario de cuarentena y ahí darle una alimentación balanceada y más acorde a la especie.

Será muy común que el pez aunque se encuentre solo en el acuario siga igual y no coma o no se alimente, pero para esos casos existen las diversas clases de alimentos vivos. Uno de los mejores alimentos que le podamos administrar a un pez con inanición es el gusano Grindal, que al entrar en el acuario no cesará de moverse y retorcerse y son exactamente esos movimientos los que llamarán la atención del pez y lo invitarán o motivarán a volver a alimentarse, y además el Grindal es un alimento altamente proteico, que le sentará muy bien al pez en el tiempo que dure su tratamiento. Cuando el pez empiece a alimentarse se deberá empezar a suministrar alimentos secos, como lo pueden ser las escamas, pero el alimento se le deberá suministrar previamente mojado en  ajo o más específicamente en el jugo del ajo, para que el ajo le ayude tanto a desparasitarse como para aumentar de nuevo sus defensas. En lo personal lo he utilizado para combatir cuadros de hidropesía con muy buenos resultados y lo recomiendo como alimentación cada 15 ó 22 días para así ayudar al pez a no caer en estas enfermedades. Utilizarlo como preventivo será un gran método para evitar esta enfermedad. En las siguientes fotos se presenta un ejemplar con un alto grado de avance de la enfermedad denominada inanición.